martes, 17 de diciembre de 2013

Es tiempo de compartir
Amistad, Ilusión y Felicidad
Es el momento de desear
Esperanza y Prosperidad
Es tiempo de gozar de la Armonía
Porque es la mejor manera de COMPARTIR



Desde el blog de la revista GAL-ART, deseamos a todos nuestros lectores, 

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

lunes, 9 de diciembre de 2013

El blog de la Revista GAL-ART se complace en informar 
de la preparación de la nueva edición del 

DICCIONARIO DE ARTISTAS 2013 - 2014. 




Un compendio que tiene por misión dejar constancia, en un solo volumen, de muchas de las exposiciones presentadas en el transcurso de un año; recopilarlas, sistematizarlas y facilitar el máximo número de información acerca de todo ello, y por ello publicamos el índice de artistas que aparecen. Y así, junto con la reproducción de una de sus obras, puede seguirse el acontecer de un gran número de expositores.

El Diccionario recoge un amplio muestrario de artistas, desde los que inician su carrera -alguno de ellos ocupará un lugar destacado en el futuro, otros seguirán entregados al arte en una labor silenciosa, pero su exposición queda reflejada en nuestras páginas, facilitando así la labor de los futuros investigadores-, a los que conforman la habitual actividad expositora. 

lunes, 2 de diciembre de 2013

El último mes del año lo comenzamos con un artículo dedicado al creador del Suprematismo Kazimir Severínovich Malévich.

Con el suprematismo, Malévich redució los elementos pictóricos al mínimo extremo (el plano puro, el cuadrado, el círculo y la cruz),  y desarrolló un nuevo lenguaje plástico que podría expresar un sistema completo de construcción del mundo, tal como el mismo Malévich definió.

Este artículo fue publicado en el número 329, correspondiente a los meses de septiembre y octubre de 2011, dentro de la sección El Internauta pictórico



Kazimir Malevich (Kiev, Ucrania, 1878-Leningrado, San Petersburgo, 1935), fue pintor ruso. Después de estudiar arte en una academia privada de Moscú, pintó primero cuadros de tipo impresionista para evolucionar pronto hacia un primitivismo inspirado en los fauves y hacia un estilo tubular semejante al de Fernand Léger. Participó con obras de este tipo en varias exposiciones dentro y fuera de Rusia.

En sus viajes, conoció el cubismo y el futurismo, que le inspiraron creaciones de fragmentación formal cubista combinada con multiplicación de la imagen futurista. Pero Malevich deseaba instaurar la supremacía de la sensibilidad pura de las formas sencillas en las artes figurativas, y con tal objetivo fundó el movimiento su-prematista, que se dio a conocer en 1915 a través de la obra Cuadrado negro sobre fondo blanco. A partir de entonces, alternó obras de una austeridad absoluta, como la serie negra, con otras de mayor animación colorística y más dinamismo y, en ocasiones, dotadas de cierta sensación de profundidad. Hacia 1918 se inclinó por la austeridad más absoluta con la serie Blanco sobre blanco

En este período, al considerar que ya no podía llegar más lejos en sus investigaciones, abandonó la pintura para dedicarse a la enseñanza y a la escritura, para exponer sus ideas sobre el arte. Fue profesor en las academias de Moscú y Vitebsk, en la Escuela Nacional de Artes Aplicadas de Moscú, y dirigió el Instituto para el Estudio de la Cultura Artística de Leningrado. Simultáneamente, proyectó estructuras tridimensionales que ejercieron una gran influencia en el constructivismo soviético.

Teresa Lañarova escribió «...¿Y una vez que nos colocó delante del abismo, qué hizo? ¿Qué hacer cuando el entorno ruso de los años veinte se está complicando tanto para las vanguardias y burócratas-revolucionarios están dictando cánones de los términos artísticos? ¿Qué hacer, si además, no quieres irte (como Kandisnsky, Chagall, ...) y te gusta enseñar? Basta contemplar obras como «Figura roja» o «Presentimiento complejo» para ver que hace un peculiar retorno a la figuración.


Siluetas estáticas o en movimiento, figuras planas, en ocasiones mutiladas de ojos, brazos, barbas; otras tienen un carácter distante y monumental (Trabajadora, 1933); si algunas nos remiten a los viejos iconos rusos, otras al arte renacentista del siglo XV.
                                                                                                       
No queda muy claro qué quiere decirnos, y nada es casual en la obra de un pintor tan reflexivo: ¿son guiños a la cada vez mayor presión política? ¿es un defensa del espíritu libre del campesino ruso sometido a la colectivización y traslado forzosos? ¿es una reivindicación de su propia autonomía creadora? (ver Autorretrato de 1933 y ese gesto de su mano que parece sostener un cuadrado, «su cuadrado»; su vacío lo hace aún más presente, lo reivindica con más fuerza...)». Y así, no nos cansaremos de recordar a pintores de esta calidad, se hace el dicho que, tal vez estuvieron en el tiempo adecuado pero no en el sitio oportuno como muchos otros de su época. El internauta pictórico



martes, 26 de noviembre de 2013

Terminamos el mes de noviembre con artículo dedicado a la fotografía, concretamente a Zena Holloway, una fotógrafo especializada 
en la toma de imágenes subacuáticas, llenas de inspiración 
y cierto halo de misterio, que en su momento fue publicado 
en el número 331 correspondiente a los meses 
de Noviembre-Diciembre de 2011. 


En la segunda década del siglo XXI, la creatividad no tiene límites, hasta tal punto que casi sepodría aplicar el famoso lema de los Juegos Olímpicos: «Citius, Altius, Fortius», que traducido seria: más rápido, más alto, más fuerte»

Y no crea el lector de Gal-Art que resulta exagerado aplicar esta reseña a Zena Holloway, fotógrafo profesional, experta en la creación de imágenes subacuáticas.

Su carrera se inició a los 18 años, tomando fotografías mientras enseñaba buceo en las cálidas aguas del Caribe. Su lanzamiento profesional se produjo gracias a las colaboraciones con la National Geographic y la BBC. En 1998 recibió la medalla de plata de Sociedad Real Fotográfica por su reportaje titulado: Waterbabies.




Para Holloway, «El encontrarse dentro de una piscina o en el mar buceando, son las experiencias que mas gozo, esa tranquilidad y soledad en la que te encuentras con tus pensamientos, es como hablar con uno mismo, es lo más parecido a volar en tu imaginación».

Y para el espectador, resulta absolutamente embriagador contemplar la belleza y la seducción de estas imágenes, cargadas de hechizo, de misterio, de sugerentes sensaciones, de bienestar armónico hasta tal punto que si se deja llevar, incluso puede escuchar música. 











Si en una sinfonía que contrasta melodías fuertes y suaves, como el contraste de luces y sombras, no puede dejar de admirar el espectador la composición de estas maravillosas partituras visuales, en que con ARTE se combina la vida, los colores y las formas, en perfecto equilibro con el agua y el sentido de lo hermoso que el ser humano sabe expresar. Georgina Clavero







lunes, 18 de noviembre de 2013

Continuamos esta semana en el blog de la Revista Gal-Art, con un artículo de fondo que fue publicado en el número 328 correspondiente 
a los meses de Agosto y Septiembre de 2011, y que fue dedicado 
a lo más significativo del arte español, y a unos PINTORES que fueron 
en su momento de lo más apreciado a nivel internacional, y que el paso de los años ha revalorizado en todos los sentidos. 


EL HECHIZO Y EL MISTERIO DE LA MUJER GITANA EN EL ARTE

Reza la copla que “Julio Romero de Torres, pintó a la mujer morena, con los ojos llenos de misterio, y el alma llena de pena…”

Y podría ser una aproximada, aunque no exacta definición del arte de este gran pintor cordobés, puesto que pintó mucho más que a la mujer morena. Romero de Torres (1874 -1930) es un gran desconocido para las actuales generaciones, tal vez porque la intelectualidad se ha dejado inducir por tópicos poco revisados estos últimos tiempos. No se ha visto ni investigado la realidad de un hombre de izquierdas, apoyado por la república y la generación del 98, y del que en cambio, se tiene la errónea idea de que era franquista porque Franco asumió tres obras muy folklóricas del pintor.

Romero de Torres rompió los esquemas de una cultura oficial que sólo admitía una España limpia, romántica y luminista. Por contraposición, su obra es una clara muestra de realismo social.
Su obra abarca estudios árabes, que el autor realizó a los 14 años, una etapa luminista que el artista vivió a los 20 años, hasta sus obras simbolistas, en las que la mujer y el cante, el deseo, el amor, la vida, la muerte, los celos, en definitiva las pasiones básicas son el centro de su obra.

Para Julio Romero de Torres, “La pintura debe ser vista a través del recuerdo”. Y en su memoria aparecen las mujeres y su Córdoba natal, a través de una obra repleta de contenido y profuso estudio de cada elemento presente en el cuadro. Así, éstas se pueden resumir en: Simbolismo con precisión de forma y dibujo y paisajes que refuerzan el mismo,  juego lumínico suave en ropajes y carnes pero extraño de escenarios,  dominio de la morbidez y capacidad enorme para representar la figura humana. Parajes donde la realidad se convierte en alegoría y paisajes listos para ser degustados por el alma, sin detenerse en la superficie coriácea de las cosas.

Otro coetáneo de Romero de Torres fue el catalán Isidre Nonell (1872 – 1911), uno de los artistas españoles más importantes de la pintura de finales del siglo XIX y principios del XX, siendo su obra de gran influencia  en el desarrollo posterior del Futurismo italiano.

En la producción de Nonell, cercana a las 200 piezas,  destacan desde paisajes de su etapa de formación a bodegones finales, pasando por ilustraciones satíricas y por retratos de gitanas, tratando en general una temática miserabilista, amarga y triste y por su compromiso social, con resultados valientes y audaces desde el punto de vista formal, comparables a Van Gogh, por lo que puede considerarse el pintor postimpresionista más importante del arte español, muy avanzado y vanguardista para su tiempo, que hace la transición entre Casas,  Rusiñol y Picasso, cuya influencia es clara en su "Época Azul". Su pictografía se basa en la calidad de sus dibujos, que fue lo que dio a conocer en París, y sus gitanas y escenas de miserables, para concluir al final de su vida con sus bodegones.

Durante sus 22 años de trayectoria artística, Nonell pintó trasmitiendo un carácter eterno, utilizando el color como único elemento que modela sus formas. Sus
colores y líneas no son más que signos convencionales, con pinceladas alargadas y pequeñas, en técnica divisionista que le proporciona zonas que rozan la abstracción.

Se ganó el apelativo de "pintor de gitanas", por representar a mujeres de esta etnia durante años y de manera reiterada. El artista encontró en sus modelos de gitanas pretextos para el ejercicio de sus objetivos pictóricos. El desinterés de Nonell por el tema y su obsesión por las gitanas quizás tuvo su origen en su etapa de admiración por la pintura que tuvo ocasión de conocer en su estancia en París.

El contraste de los dos pintores anteriores fue Francisco Rodriguez Sanclemente (Cádiz en 1861 - París, 1956), podría decirse también, coetáneo de los anteriores.   Graduado en la Academia de Bellas Artes de Madrid, basó una parte de su estilo y trayectoria artística en el interés y la pasión por el flamenco. Incansable viajero le absorbió cuanto descubrió, traduciendo en sus pinturas sensaciones, formas y colores de un arte, que tuvo la influencia predominante de su cultura de origen y en particular de la tradición gitana.

Viajó a menudo en las caravanas, cruzando Europa y capturando en sus bocetos y dibujos la esencia y la magia de la vida tan rica en imágenes que le rodeaba. Sus trabajos no sólo celebran al individuo y su entorno sino que transmiten las místicas historias de pasión y de alma que están en la naturaleza del gitano. Al hacerlo, él abraza e invita al espectador a tomar parte en la celebración por lo maravillosa que es la vida. Tiene un excelente sentido del color que le da fuerza a su vigoroso estilo de dibujo. La mayor parte de sus retratos transmite penetrante ritmo del flamenco o evoca la excitación de la corrida de toros, ilustrando en  cada tema ilustra la vida de forma palpitante.

Desde las exhibiciones de sus pinturas en los salones de París y en toda Europa – en nuestro país no encontró acogida para su obra -  adquirió notoriedad como el cronista pictórico de su herencia cultural. Sus trabajos fueron publicados en su momento, en los distinguidos catálogos de arte de Frost & Reed Limited, Londres, Inglaterra. 
Marta Teixidó




lunes, 11 de noviembre de 2013

Dedicamos el post  de esta semana en el blog de la revista Gal-Art a un singular y muy apreciado arte en China: PINTAR BOTELLITAS DE RAPÉ. 
Puede que para algunos el presente texto se acerque más a la artesanía que propiamente al arte. Desde este blog discrepamos de ello, ya que no sólo se trata de habilidad, sino de poner al servicio de un objeto menudo, 
la mayor de las creatividades.
Este artículo fue publicado en el número 321 correspondiente al mes de diciembre del año 2010.



Pintar el interior de ciertos objetos es un arte peculiar de China. Los artistas introducen delgados pinceles especialmente modificados a través de las bocas de las botellitas de vidrio o cristal, a veces tan menudas como granos, para hacer pequeños dibujos en las paredes interiores del recipiente. Así, nacen preciosas obras de arte dignas de coleccionistas.

El pintado interior tiene su origen en la confección de botellitas de rapé tras la llegada de este tipo de tabaco en polvo a China hace cuatro siglos. Esta disciplina prosperó cuando este tipo de botellitas se volvió muy popular. Hoy día, esta disciplina artesana produce una gran variedad de productos, tales como botellas de rapé, rosarios, servicios de licor, botellas con retratos, encendedores, frascos de colonia y piezas decorativas.



Las botellitas de rapé chinas se dividen principalmente en tres tipos:

1. Botellas de rapé de Beijing
En general los pintores procedentes de esta ciudad prefieren los motivos artísticos y literarios. Estos objetos presentan pinceladas estrictas y fuertes, y los dibujos presentan contenidos profundos y sugerentes.

2. Botellas de rapé de la provincia de Shandong
Los artistas de esta provincia prefieren los temas basados en la novela clásica “A la orilla del agua”, por lo que predominan los héroes y heroínas, corceles y animales. Las obras son vigorosas, con estilos audaces y dotadas de un estilo propio e inconfundible.

3. Botellas de rapé de la provincia de Hebei
Los artistas de esta provincia suelen preferir los motivos humanos, sobre todo
Hijos o niños jugando. Además, estos artistas son hábiles en la copia de en miniatura de pinturas clásicas chinas. Los temas representados tienen un sentido profundo, un espíritu muy vivo, una distribución ingeniosa y una gran riqueza de líneas y colores.


Las botellas de tabaco. A finales de la Dinastía Ming, el tabaco llegó a China, por lo que las botellas de tabaco se desarrollaron gradualmente. La habilidad con dichas botellas se hizo muy floreciente en la dinastía Qing. La pintura dentro de la botella de tabaco apareció en el año del emperador Qing Jia. Esta habilidad continuó y ahora es muy requerida.

Es una forma de arte única. Se utiliza una pluma delgada especialmente diseñada con una curva en la punta, la cual se inserta a través del cuello. Un artista consumado trabaja en el pequeño espacio de la cavidad de la botella; él es capaz de grabar diseños vivos y caligrafía en la superficie interior de la botella. El resultado es una serie de exquisitas miniaturas de paisajes, bodegones, retratos y caligrafía que les encanta a muchos coleccionistas.




El arte de pintar las botellas de rapé por dentro ocupa una posición importante en la historia del arte y la artesanía de China y el mundo. Desde el momento de su aparición hasta la actualidad, estos objetos han sido atesorados y coleccionados.


Las pinturas de las botellas de rapé han incorporado muchas manifestaciones del arte y la artesanía, como el dibujo, la caligrafía, la talla, las incrustaciones y la pintura, lo cual ha dado paso a una nueva forma de arte y artesanía, que se ha convertido en una pequeña muestra de la prosperidad y el desarrollo del arte y la artesanía en China en la antigüedad. Estas diminutas, exquisitas y diversas formas, variadas decoraciones y ricos contenidos de diseño se combinan para formar una imagen exclusiva del arte, generando un encanto mágico.




lunes, 4 de noviembre de 2013

El artículo de fondo de esta primera semana del mes de Noviembre, lo dedicamos en el blog de la revista Gal-Art a JASON DECAIRES TYLOR, 
un magistral escultor, que tiene la particularidad de amar 
las profundidades marinas con tal intensidad, que para favorecer la formación de vida en los mares y océanos, introduce espectaculares piezas esculturales.
Una faceta absolutamente vibrante e interesante, 
que compagina a la perfección el Arte y la Naturaleza.
Este artículo apareció publicado en el número 329 correspondiente a Septiembre-Octubre de 2011


De la misma forma que el viento impulsa las olas, el mar nos induce, nos atrae hacia sus luminosos y nítidos legados. El mar posee el embeleso de un mundo desconocido; tal vez sea el ir más allá de la frontera de lo inexplorado, aquello que nos empuja hacia el horizonte.

Jason deCaires Taylor es un artista seducido por lo incógnito. Hombre de muchas identidades –creció entre Europa y Asia-  y de grandes influencias eclécticas, conseguidas a través de padre inglés y madre guayanesa consolidó su pasión por la exploración y el descubrimiento.

Su niñez estuvo marcada por los arrecifes coralinos de Malasia en donde desarrolló su profundo amor por el mar, y su embrujo por el mundo natural, lo que le llevaría a pasar varios años trabajando como instructor de buceo con escafandra en los mares más fascinantes del globo, desarrollando a su vez un gran interés en la conservación, el naturalismo subacuá-tico y la fotografía.


A pesar de su constante relación con el mar, Taylor recibió también otras influencias lejos de los océanos. Durante su adolescencia, trabajo como pintor, lo que fomentó su relación entre el arte y el ambiente, con la idea de crear arte en espacios públicos. 
En 1998 se graduó en el Instituto de las Artes en Londres, con honores de un B.A. en escultura y cerámica. Más adelante, vino la experiencia en la catedral de Canterbury, donde aprendió las técnicas para  esculpir  y tallar la piedra tradicional. Durante cinco años estudió diseño y trabajó en diversas instalaciones, lo que le permitió conocer el manejo de grúas, técnicas de elevación, de logística y crear proyectos escultóricos a gran escala.

Su técnica escultórica consiste en tallar y trabajar el cemento, en lugar de piedra, y colocar las figuras por medio de grúas,  mientras que en engranaje del equipo de submarinismo, crea arrecifes artificiales, a través de varios filamentos  de diverso grosor, permitiendo la instalación de vida marina a través de sus gigantescas esculturas subacuáticas.  Estos ambiciosos proyectos públicos, tienen a su vez un aspecto práctico y  funcional, facilitando interacciones positivas entre la gente y los hábitats subacuáticos frágiles. 


Los esculturas de Jason deCaires Taylor han generado gran interés a nivel naturalista y periodístico, con artículos dedicados a su obra en el Nacional Geographic, Vogue, USA Today, Daily Telegraph y The Guardian, así como documentales para la televisión :CNN, Discovery Channel, la BBC, o el programa de TV3 en Cataluña Thalassa. Su reconocimiento internacional se produjo en mayo de 2006, cuando creó su primer Parque Subacuático de la escultura en la pequeña isla de Granada, en las Antillas. También fue fundador y es actualmente director artístico del Museo Subacuático de Arte (MUSA) en Cancún, México.

A lo largo de la historia, el mar ha sido objeto de mitos y fábulas, expandidos por todo el orbe, gracias a la mitología griega y romana. Con Jason deCaires Taylor, es también escenario de gigantescos fenómenos, que se desarrollan ante nuestros ojos, deseos de penetrar más allá de los límites de la superficie, hacia los misteriosos fondos abismales, a través de caminos deslumbrantes. Marta Teixidó




lunes, 28 de octubre de 2013

La ultima semana del mes de octubre la dedicamos a una forma de arte verdaderamente original, que ronda más la artesanía, pero que no está exenta de creatividad. A buen seguro que para muchos constituirá todo un descubrimiento. Se trata Ian Davie, un artista que pinta en plumas de cisne, y que reside cerda del Parque Nacional de Snowdonia (Gales) - Reino Unido.

Este artículo apareció en el número 322 de GAL-ART, correspondiente a los meses de enero y febrero de 2011


Ian Davie, de 44 años, puede tardar hasta una semana para crear cada una de sus escenas detalladas en plumas de cisne con temáticas distintas. 

Es una operación larga, lenta y paciente, ya que después de limpiar las plumas que en su mayoría se encuentran sucias de forma individual se enderezan hacia fuera con las pinzas. Ian Davie, que reside en la actualidad en una casa de campo, convertida en Parque Nacional de Snowdonia (Gales), comienza su trabajo en un arduo proceso de pintar en las plumas que descarta de sus cisnes.

El artista dice: «Ya he esbozado lo que quiero lograr antes de empezar a pintar, sólo tengo un lienzo que es alrededor de un pie de largo y alrededor de tres pulgadas, así que tengo que saber exactamente el curso de mi pintura. Uso lo que en los círculos artísticos se llama un patrón, el cual lo paso sobre la zona que voy a pintar y a continuación, cuando inicio el acto de pintar el dibujo que se ha proyectado va desapareciendo». Sus temáticas son dulces, delicadas y reales como por ejemplo un faisán que se sienta en un tronco, o una nutria que persigue a su próxima comida... son los motivos de innumerables trabajos de Ian Davie. 

Empezó a pintar hace cinco años este estilo y tal vez sea el único en la actualidad que lo desarrolla y para ello utiliza una pintura acrílica especial para no dañar las plumas. Taxidermia, la agricultura y el trabajo como guarda de caza en los alrededores de Snowdonia era mi estilo y forma de vida. Pero hace cinco años descubrí para mi sorpresa que era un experto en la pintura dejando a un lado los lienzos y dedicarme a las plumas. Mi experiencia al aire libre la inicié en el País de Gales y de una manera extraña, pues me dedicaba a la taxidermia, contribuyendo a informar de mis animales y del paisaje.» Sin embargo, fue después de haber completado el trabajo en su casa de campo, convertida en la selva de Snowdonia en 2005 y que le llevó diez años de su vida,  que su arte se desarrolló de forma seria y concisa sabedor de lo que se exponía.



De casualidad, fue invitado a una fiesta en Nueva Zelanda, donde conoció a su esposa Tracey y, lo más importante, fue observar el arte plumario del pueblo maorí. En aquel momento, una idea iluminó su mente,  cuando hizo la comparación de lo visto y lo que poseía, y se dio cuenta de que en el parque de Snowdonia, había cientos de plumas de cisne en el suelo que podrían servir de soporte a su obra. Las fue recogiendo como si de lienzos de pintura se trataran. Cuatro años después, ya en la actualidad, estas plumas se encuentran en el mercado al rededor de £ 500 a £ 700 por pieza.

Ian Davie sigue experimentando y tratando de perfeccionarse, juntando piezas para que su valor sea mayor. Un buen arte que está al servicio de muchos compradores pero... el trabajo es lento y deberán de esperar los deseosos de esta pintura. Esperemos ver muchos años plumas de cisne decoradas. El callejero buscador.

lunes, 21 de octubre de 2013

Dedicamos el post de la penúltima semana de octubre, a un artículo aparecido en el número 331 de la revista Gal-Art, correspondiente
a los meses de Noviembre-Diciembre de 2011, en la sección: El desván de Minerva y dedicado al mar, 
como fuente inagotable de inspiración artística.








Para el ser humano que posea sensibilidad extrema y exquisitez en los sentidos, una simple palabra monosilábica como Mar, le lleva a surcar los infinitos vericuetos de la imaginación, para encontrarse en la cuna de las civilizaciones, Grecia, y rendir pleitesía a la suprema majestad de Poseidón, dios del mar, de las tormentas y de los terremotos, sin olvidar los dominios de Océano, hijo de Urano y de Gea, como enorme río que circundaba el mundo.














El mar, escenario de gigantescos fenómenos naturales, nos ofrece también riqueza de formas inesperadas, de alucinantes contrastes y de minuciosos trazos decorativos: un mundo de seres que viven en perenne renovación. Porque el mar es como la vida misma. El movimiento es sinónimo de existencia y el invariable e impertérrito rodar de las olas nos muestra una vitalidad constante: un dinamismo que conjuga la fuerza y la harmonía, el equilibro y el poderío, la energía y la grandeza.




La magnitud de los océanos simboliza lo infinito y lo eterno. Sólo de contemplarlos nacen sentimientos de libertad, de elevados ideales, de plenitud. El entorno marítimo, pródigo en formas y colores, tan múltiples y diversos despierta el entendimiento y da alas a la fantasía, tal como ilustran muchas de las obras de este artículo, donde sus autores, con pinceladas mil, infinidad de juegos cromáticos, luces sombrías y brillantes, intensas y tenues, ofrecen a quien los contempla lo bello y lo sublime de los paisajes costeros y de la fuerza de un mar bravío; lo cotidiano de las artes de pesca y lo extraordinario de una apasionada tormenta, el romanticismo de una mirada al mar y el sosiego en contemplar las olas, el atrevimiento y la osadía de un viaje en una goleta, y placentero caminar de pies desnudos por la orilla del mar.













El gran filósofo chino Confuncio, dijo en uno de sus proverbios: «El hombre bueno se conforma con mirar la majestad de una montaña. El hombre sabio prefiere la profundidad del mar». 

El desván de Minerva




lunes, 14 de octubre de 2013

Para esta semana, ofrecemos en nuestro blog de un artículo 
dedicado al fotógrafo francés Jean François Rauzier (1952), 
que desde 2002 ha revolucionado el mundo de la imagen con su técnica especial llamada HIPERFOTO,  una imagen creada 
por superposición y combinación mediante tratamiento 
de imágenes de centenares o miles de fotos –normalmente hechas con teleobjetivo- de un edificio o espacio interior o exterior. Yuxtapone las fotos después, formando un espacio nuevo, no existente en la realidad, pero montado a base de trocitos de realidad. 

Este artículo apareció en el número 330 - Octubre/Noviembre de 2011 de la revista GAL-ART

Viajar con el espíritu y la mente es uno de los mayores logros del ser humano, gracias tanto a su capacidad intelectual como al poder de la fantasía. Cerrar los ojos y dejar volar la imaginación a universos furtivos, privados algunos, y exteriorizados otros, es algo único y maravilloso que nos permite huir, sin casi desplazarnos, tanto de la cotidianidad de nuestras existencias, como de la gravedad de nuestras crisis personales.

¿Quién no ha sucumbido a mundos extraordinarios, tan sólo ciertos en el ensueño del ser humano?
Sin duda, Jean François Rauzier, no sólo se ha sumergido en los mares más recónditos de la creación, sino que para su goce, lo manifiesta y exhibe a la vista del espectador en una magnífica exposición con un título atractivo y sugerente: Voyages Extrarodinaires Barcelona (Viajes Extraordinarios Barcelona).

Tal como indica el excelente dossier de prensa facilitado por la entidad, se trata de una muestra en primicia de 30 obras, de las cuales siete están inspiradas en emblemáticos edificios de la Ciudad Condal, a través de la técnica llamada “hiperfoto”, de la que es artífice Rauzier, y que consiste en la creación de una imagen mediante un collage entre 600 y 1000 fotos, tomadas con teleobjetivo y posteriormente fusionadas, clonadas y mezcladas digitalmente.

La muestra ha sido posible gracias a Villa Del Arte Galleries, fundada en 1996 por Bert Van Zetten, Nemo Jantzen, Marcel y Jutta Huisman, cuyo compromiso es la pasión por el arte y el deseo de mostrar algunos de los artistas menos conocidos actualmente.

Jean François Rauzier se declara absolutamente barroco… pero del sur de Europa: “Me encanta ese Arte, es un himno a la vida. Su complejidad, sus contrastes y su generosidad exuberante… Al fotografiar las obras arquitectónicas del Modernismo de: Gaudí, Domènech i Muntaner, Puig i Cadafalch etc, Rauzier se sintió “exaltado por esas obras maestras. Me repetía sin cesar: están locos estos catalanes, más locos que yo (…) mi ambición es aun ir más lejos, prolongar el delirio de esos arquitectos…”


Pues benditas sean estas locuras, como máximo exponente de la creación y creatividad humanas. Contemplar el particular paraíso de La Pedrera de Gaudí, en unas dimensiones de 150 x 250 cm., con reflejos, animales exóticos y una puesta en escena densa e intensa, con claras connotaciones surrealistas, atrapa decididamente al espectador, que en el preciso instante de posar sus mirada sobre la obra, no puede resistir el pensar en adentrarse en ese entorno idílico y paradisíaco.

Idealismo y misticismo van de la mano en las hiperfotos dedicadas a la Catedral de Barcelona (Gótico) y la iglesia de Sant Pau. Ambas imágenes trasmiten equilibro e invitan a la paz interior, a la meditación. A través de unas dimensiones de aproximadas de 180 x 300 cm., el espectador puede perfectamente “perder el Oremus”, con los incontables y precisos detalles: flores, animales, ventanas, esculturas, vitrales, etc. etc. Obras llenas de fuerza y de espiritualidad, casi invitando a retornar a tiempos medievales, a la lucha por valores como el honor, la verdad, la libertad y por supuesto, la Fe.


No obstante, Jean François Rauzier, también sabe mostrar a través de su obra, un extraordinario sentido del humor no exento de ironía y crítica, a cual más mordaz. Montjuic-4 es una monumental imagen en perspectiva, de los nichos del cementerio de Montjuic, futuros “pisitos de protección oficial”, que acogen los restos mortales de nuestras almas. Un vergel de flores artificiales, rodeados de cielos grises. Penumbra, nitidez, perspectiva y mucho humor negro.

La serie Animals muestra grandes emplazamientos y entornos urbanos, arquitectónicamente realizados por la mano del hombre, pero poblados de animales tanto domésticos como procedentes de la Sabana africana. Interesante y profundamente filosófica la serie Bibliotecas, al igual que Babels.

Dos obras sin embargo, captan poderosamente el sentido estético de la muestra: Hospital de Sant Pau, cuyo montaje y puesta en escena recuerda poderosamente la arquitectura de la ciudad de Mongo, entorno urbano protagonista de las aventuras del héroe del cómic Flash Gordon – Rauzier es sin duda también muy cinematográfico – y Connecting People, una clara airada protesta sobre el comportamiento humano, el uso de la tecnología y un futuro cercano al Planeta de los Simios.

Una exposición cautivadora, atrayente, seductora, llena de magia y de misterio, absolutamente sorprendente, en perfecta consonancia y a la vez marcado contraste con el fondo permanente del Museu Diocesano, donde se exhibe documentos sobre Gaudí, y obras de arte de la Edad Media, Gótico y Renacimiento.

Jean François Rauzier es un fotógrafo innovador, y un artista sagaz y penetrante. Tal como manifiesta Pere Jordi Figuerola, conservador del Museo Diocesano: “Podemos pasar horas mirando sus creaciones preciosistas, que nos redescubren edificios históricos o paisajes conocidos, pero en las que, a la vez, vemos evocaciones del mundo imaginario del artista…”
                                                                                                                                     Marta Teixidó



lunes, 7 de octubre de 2013

Para esta segunda semana de octubre, os ofrecemos unas imágenes de la presentación del Diccionario Gal-Art 2012-2013, 
que tuvo lugar en la galería Esart de Barcelona el pasado 14 de septiembre, y del que se podrá obtener completa información 
a través de la edición Septiembre-Octubre de Gal-Art, 
que pronto saldrá editada.


EL DICCIONARIO GAL ART tiene por misión dejar constancia, en un solo volumen, de muchas de las exposiciones presentadas en el transcurso de un año; recopilarlas, sistematizarlas y facilitar el máximo número de información acerca de todo ello, y por ello publicamos el índice de artistas que aparecen. Y así, junto con la reproducción de una de sus obras, puede seguirse el acontecer de un gran número de expositores.

El resultado es la realidad artística. No entramos a valorarla, no es nuestra finalidad juzgar si el conjunto tiene o no calidad, si vivimos momentos de alta creatividad o si por el contrario se atraviesa una etapa de cierta confusión e incertidumbre. Simplemente exponemos lo que ha sucedido a través del Diccionario de Exposiciones y recogemos la presencia de los artistas en la parte del Diccionario dedicada a ellos.


El Diccionario recoge un amplio muestrario de artistas, desde los que inician su carrera -alguno de ellos ocupará un lugar destacado en el futuro, otros seguirán entregados al arte en una labor silenciosa, pero su exposición queda reflejada en nuestras páginas, facilitando así la labor de los futuros investigadores-, a los que conforman la habitualidad expositora. A través del actual y de los pasados volúmenes del Diccionario y los que puedan acontecer en el futuro, se podrá tener una referencia amplia, bastante completa de sus exposiciones.

Pretendemos también que el lector pueda llegar a conclusiones acerca de la obra de cada uno de ellos. Para conseguir este objetivo se han recogido múltiples textos acompañados por la correspondiente reproducción; se incluye la obra Al presentar el primer volumen del Diccionario, el correspondiente a los años 95-96, afirmábamos nuestra voluntad de convertirlo en una obra de consulta obligada por todos aquellos que están interesados por el Arte. Mantenemos el mismo criterio, alentados por el interés con que el Diccionario ha sido acogido.

Presentamos ahora el tomo correspondiente a los años 2012-2013... después de
un largo paréntesis y empezamos a pensar en el siguiente. Es el trabajo día a día lo que nos permite poner en el mercado español una obra que consideramos única, cumpliendo con el objetivo previsto cuando iniciamos su publicación.

a color en la parte del Diccionario destinada a los artistas -casi un centenar- junto con sus datos biográficos. Se convierte así el Diccionario en una obra de consulta para los profesionales, en un verdadero instrumento de trabajo.