lunes, 28 de octubre de 2013

La ultima semana del mes de octubre la dedicamos a una forma de arte verdaderamente original, que ronda más la artesanía, pero que no está exenta de creatividad. A buen seguro que para muchos constituirá todo un descubrimiento. Se trata Ian Davie, un artista que pinta en plumas de cisne, y que reside cerda del Parque Nacional de Snowdonia (Gales) - Reino Unido.

Este artículo apareció en el número 322 de GAL-ART, correspondiente a los meses de enero y febrero de 2011


Ian Davie, de 44 años, puede tardar hasta una semana para crear cada una de sus escenas detalladas en plumas de cisne con temáticas distintas. 

Es una operación larga, lenta y paciente, ya que después de limpiar las plumas que en su mayoría se encuentran sucias de forma individual se enderezan hacia fuera con las pinzas. Ian Davie, que reside en la actualidad en una casa de campo, convertida en Parque Nacional de Snowdonia (Gales), comienza su trabajo en un arduo proceso de pintar en las plumas que descarta de sus cisnes.

El artista dice: «Ya he esbozado lo que quiero lograr antes de empezar a pintar, sólo tengo un lienzo que es alrededor de un pie de largo y alrededor de tres pulgadas, así que tengo que saber exactamente el curso de mi pintura. Uso lo que en los círculos artísticos se llama un patrón, el cual lo paso sobre la zona que voy a pintar y a continuación, cuando inicio el acto de pintar el dibujo que se ha proyectado va desapareciendo». Sus temáticas son dulces, delicadas y reales como por ejemplo un faisán que se sienta en un tronco, o una nutria que persigue a su próxima comida... son los motivos de innumerables trabajos de Ian Davie. 

Empezó a pintar hace cinco años este estilo y tal vez sea el único en la actualidad que lo desarrolla y para ello utiliza una pintura acrílica especial para no dañar las plumas. Taxidermia, la agricultura y el trabajo como guarda de caza en los alrededores de Snowdonia era mi estilo y forma de vida. Pero hace cinco años descubrí para mi sorpresa que era un experto en la pintura dejando a un lado los lienzos y dedicarme a las plumas. Mi experiencia al aire libre la inicié en el País de Gales y de una manera extraña, pues me dedicaba a la taxidermia, contribuyendo a informar de mis animales y del paisaje.» Sin embargo, fue después de haber completado el trabajo en su casa de campo, convertida en la selva de Snowdonia en 2005 y que le llevó diez años de su vida,  que su arte se desarrolló de forma seria y concisa sabedor de lo que se exponía.



De casualidad, fue invitado a una fiesta en Nueva Zelanda, donde conoció a su esposa Tracey y, lo más importante, fue observar el arte plumario del pueblo maorí. En aquel momento, una idea iluminó su mente,  cuando hizo la comparación de lo visto y lo que poseía, y se dio cuenta de que en el parque de Snowdonia, había cientos de plumas de cisne en el suelo que podrían servir de soporte a su obra. Las fue recogiendo como si de lienzos de pintura se trataran. Cuatro años después, ya en la actualidad, estas plumas se encuentran en el mercado al rededor de £ 500 a £ 700 por pieza.

Ian Davie sigue experimentando y tratando de perfeccionarse, juntando piezas para que su valor sea mayor. Un buen arte que está al servicio de muchos compradores pero... el trabajo es lento y deberán de esperar los deseosos de esta pintura. Esperemos ver muchos años plumas de cisne decoradas. El callejero buscador.

lunes, 21 de octubre de 2013

Dedicamos el post de la penúltima semana de octubre, a un artículo aparecido en el número 331 de la revista Gal-Art, correspondiente
a los meses de Noviembre-Diciembre de 2011, en la sección: El desván de Minerva y dedicado al mar, 
como fuente inagotable de inspiración artística.








Para el ser humano que posea sensibilidad extrema y exquisitez en los sentidos, una simple palabra monosilábica como Mar, le lleva a surcar los infinitos vericuetos de la imaginación, para encontrarse en la cuna de las civilizaciones, Grecia, y rendir pleitesía a la suprema majestad de Poseidón, dios del mar, de las tormentas y de los terremotos, sin olvidar los dominios de Océano, hijo de Urano y de Gea, como enorme río que circundaba el mundo.














El mar, escenario de gigantescos fenómenos naturales, nos ofrece también riqueza de formas inesperadas, de alucinantes contrastes y de minuciosos trazos decorativos: un mundo de seres que viven en perenne renovación. Porque el mar es como la vida misma. El movimiento es sinónimo de existencia y el invariable e impertérrito rodar de las olas nos muestra una vitalidad constante: un dinamismo que conjuga la fuerza y la harmonía, el equilibro y el poderío, la energía y la grandeza.




La magnitud de los océanos simboliza lo infinito y lo eterno. Sólo de contemplarlos nacen sentimientos de libertad, de elevados ideales, de plenitud. El entorno marítimo, pródigo en formas y colores, tan múltiples y diversos despierta el entendimiento y da alas a la fantasía, tal como ilustran muchas de las obras de este artículo, donde sus autores, con pinceladas mil, infinidad de juegos cromáticos, luces sombrías y brillantes, intensas y tenues, ofrecen a quien los contempla lo bello y lo sublime de los paisajes costeros y de la fuerza de un mar bravío; lo cotidiano de las artes de pesca y lo extraordinario de una apasionada tormenta, el romanticismo de una mirada al mar y el sosiego en contemplar las olas, el atrevimiento y la osadía de un viaje en una goleta, y placentero caminar de pies desnudos por la orilla del mar.













El gran filósofo chino Confuncio, dijo en uno de sus proverbios: «El hombre bueno se conforma con mirar la majestad de una montaña. El hombre sabio prefiere la profundidad del mar». 

El desván de Minerva




lunes, 14 de octubre de 2013

Para esta semana, ofrecemos en nuestro blog de un artículo 
dedicado al fotógrafo francés Jean François Rauzier (1952), 
que desde 2002 ha revolucionado el mundo de la imagen con su técnica especial llamada HIPERFOTO,  una imagen creada 
por superposición y combinación mediante tratamiento 
de imágenes de centenares o miles de fotos –normalmente hechas con teleobjetivo- de un edificio o espacio interior o exterior. Yuxtapone las fotos después, formando un espacio nuevo, no existente en la realidad, pero montado a base de trocitos de realidad. 

Este artículo apareció en el número 330 - Octubre/Noviembre de 2011 de la revista GAL-ART

Viajar con el espíritu y la mente es uno de los mayores logros del ser humano, gracias tanto a su capacidad intelectual como al poder de la fantasía. Cerrar los ojos y dejar volar la imaginación a universos furtivos, privados algunos, y exteriorizados otros, es algo único y maravilloso que nos permite huir, sin casi desplazarnos, tanto de la cotidianidad de nuestras existencias, como de la gravedad de nuestras crisis personales.

¿Quién no ha sucumbido a mundos extraordinarios, tan sólo ciertos en el ensueño del ser humano?
Sin duda, Jean François Rauzier, no sólo se ha sumergido en los mares más recónditos de la creación, sino que para su goce, lo manifiesta y exhibe a la vista del espectador en una magnífica exposición con un título atractivo y sugerente: Voyages Extrarodinaires Barcelona (Viajes Extraordinarios Barcelona).

Tal como indica el excelente dossier de prensa facilitado por la entidad, se trata de una muestra en primicia de 30 obras, de las cuales siete están inspiradas en emblemáticos edificios de la Ciudad Condal, a través de la técnica llamada “hiperfoto”, de la que es artífice Rauzier, y que consiste en la creación de una imagen mediante un collage entre 600 y 1000 fotos, tomadas con teleobjetivo y posteriormente fusionadas, clonadas y mezcladas digitalmente.

La muestra ha sido posible gracias a Villa Del Arte Galleries, fundada en 1996 por Bert Van Zetten, Nemo Jantzen, Marcel y Jutta Huisman, cuyo compromiso es la pasión por el arte y el deseo de mostrar algunos de los artistas menos conocidos actualmente.

Jean François Rauzier se declara absolutamente barroco… pero del sur de Europa: “Me encanta ese Arte, es un himno a la vida. Su complejidad, sus contrastes y su generosidad exuberante…” Al fotografiar las obras arquitectónicas del Modernismo de: Gaudí, Domènech i Muntaner, Puig i Cadafalch etc, Rauzier se sintió “exaltado por esas obras maestras. Me repetía sin cesar: están locos estos catalanes, más locos que yo (…) mi ambición es aun ir más lejos, prolongar el delirio de esos arquitectos…”


Pues benditas sean estas locuras, como máximo exponente de la creación y creatividad humanas. Contemplar el particular paraíso de La Pedrera de Gaudí, en unas dimensiones de 150 x 250 cm., con reflejos, animales exóticos y una puesta en escena densa e intensa, con claras connotaciones surrealistas, atrapa decididamente al espectador, que en el preciso instante de posar sus mirada sobre la obra, no puede resistir el pensar en adentrarse en ese entorno idílico y paradisíaco.

Idealismo y misticismo van de la mano en las hiperfotos dedicadas a la Catedral de Barcelona (Gótico) y la iglesia de Sant Pau. Ambas imágenes trasmiten equilibro e invitan a la paz interior, a la meditación. A través de unas dimensiones de aproximadas de 180 x 300 cm., el espectador puede perfectamente “perder el Oremus”, con los incontables y precisos detalles: flores, animales, ventanas, esculturas, vitrales, etc. etc. Obras llenas de fuerza y de espiritualidad, casi invitando a retornar a tiempos medievales, a la lucha por valores como el honor, la verdad, la libertad y por supuesto, la Fe.


No obstante, Jean François Rauzier, también sabe mostrar a través de su obra, un extraordinario sentido del humor no exento de ironía y crítica, a cual más mordaz. Montjuic-4 es una monumental imagen en perspectiva, de los nichos del cementerio de Montjuic, futuros “pisitos de protección oficial”, que acogen los restos mortales de nuestras almas. Un vergel de flores artificiales, rodeados de cielos grises. Penumbra, nitidez, perspectiva y mucho humor negro.

La serie Animals muestra grandes emplazamientos y entornos urbanos, arquitectónicamente realizados por la mano del hombre, pero poblados de animales tanto domésticos como procedentes de la Sabana africana. Interesante y profundamente filosófica la serie Bibliotecas, al igual que Babels.

Dos obras sin embargo, captan poderosamente el sentido estético de la muestra: Hospital de Sant Pau, cuyo montaje y puesta en escena recuerda poderosamente la arquitectura de la ciudad de Mongo, entorno urbano protagonista de las aventuras del héroe del cómic Flash Gordon – Rauzier es sin duda también muy cinematográfico – y Connecting People, una clara airada protesta sobre el comportamiento humano, el uso de la tecnología y un futuro cercano al Planeta de los Simios.

Una exposición cautivadora, atrayente, seductora, llena de magia y de misterio, absolutamente sorprendente, en perfecta consonancia y a la vez marcado contraste con el fondo permanente del Museu Diocesano, donde se exhibe documentos sobre Gaudí, y obras de arte de la Edad Media, Gótico y Renacimiento.

Jean François Rauzier es un fotógrafo innovador, y un artista sagaz y penetrante. Tal como manifiesta Pere Jordi Figuerola, conservador del Museo Diocesano: “Podemos pasar horas mirando sus creaciones preciosistas, que nos redescubren edificios históricos o paisajes conocidos, pero en las que, a la vez, vemos evocaciones del mundo imaginario del artista…”
                                                                                                                                     Marta Teixidó



lunes, 7 de octubre de 2013

Para esta segunda semana de octubre, os ofrecemos unas imágenes de la presentación del Diccionario Gal-Art 2012-2013, 
que tuvo lugar en la galería Esart de Barcelona el pasado 14 de septiembre, y del que se podrá obtener completa información 
a través de la edición Septiembre-Octubre de Gal-Art, 
que pronto saldrá editada.


EL DICCIONARIO GAL ART tiene por misión dejar constancia, en un solo volumen, de muchas de las exposiciones presentadas en el transcurso de un año; recopilarlas, sistematizarlas y facilitar el máximo número de información acerca de todo ello, y por ello publicamos el índice de artistas que aparecen. Y así, junto con la reproducción de una de sus obras, puede seguirse el acontecer de un gran número de expositores.

El resultado es la realidad artística. No entramos a valorarla, no es nuestra finalidad juzgar si el conjunto tiene o no calidad, si vivimos momentos de alta creatividad o si por el contrario se atraviesa una etapa de cierta confusión e incertidumbre. Simplemente exponemos lo que ha sucedido a través del Diccionario de Exposiciones y recogemos la presencia de los artistas en la parte del Diccionario dedicada a ellos.


El Diccionario recoge un amplio muestrario de artistas, desde los que inician su carrera -alguno de ellos ocupará un lugar destacado en el futuro, otros seguirán entregados al arte en una labor silenciosa, pero su exposición queda reflejada en nuestras páginas, facilitando así la labor de los futuros investigadores-, a los que conforman la habitualidad expositora. A través del actual y de los pasados volúmenes del Diccionario y los que puedan acontecer en el futuro, se podrá tener una referencia amplia, bastante completa de sus exposiciones.

Pretendemos también que el lector pueda llegar a conclusiones acerca de la obra de cada uno de ellos. Para conseguir este objetivo se han recogido múltiples textos acompañados por la correspondiente reproducción; se incluye la obra Al presentar el primer volumen del Diccionario, el correspondiente a los años 95-96, afirmábamos nuestra voluntad de convertirlo en una obra de consulta obligada por todos aquellos que están interesados por el Arte. Mantenemos el mismo criterio, alentados por el interés con que el Diccionario ha sido acogido.

Presentamos ahora el tomo correspondiente a los años 2012-2013... después de
un largo paréntesis y empezamos a pensar en el siguiente. Es el trabajo día a día lo que nos permite poner en el mercado español una obra que consideramos única, cumpliendo con el objetivo previsto cuando iniciamos su publicación.

a color en la parte del Diccionario destinada a los artistas -casi un centenar- junto con sus datos biográficos. Se convierte así el Diccionario en una obra de consulta para los profesionales, en un verdadero instrumento de trabajo.








lunes, 30 de septiembre de 2013

Comenzamos la semana y el mes de Octubre con un artículo extraído del número 324 del mes de abril del año 2011,
 dedicado al Japón y a su arte. Un país de cultura exquisita y ceremoniosa. Gran conservador de tradiciones, al mismo tiempo de ser una nación económicamente potente y de influencia mundial.





Los japoneses derivan el nombre de su país de una frase china que significa: “las fuentes del sol”. La palabra “Japón” procede de la forma en que Marco Polo italianizó la pronunciación china de la palabra, a su regreso de ese país a Italia en el siglo XIII. Si bien el mercader y explorador veneciano quedó fascinado por la cultura oriental, apenas hay referencias al arte pictórico, tal como lo conocemos en la actualidad, debido a su casi inexistente producción hasta principios del siglo XIV. No obstante, en su Libro de las Maravillas Marco Polo destaca una particularidad que en realidad es todo un arte: La Caligrafía.





La caligrafía japonesa, o SHO DO, es una forma de arte plástica que tiene su origen en la escritura. El sufijo "DO" de la denominación japonesa de esta disciplina, significa precisamente "sendero" o "camino" que, de alguna forma, deja claro el planteamiento filosófico dado en la cultura oriental al arte de la escritura.
Y al hablar de "arte de la escritura" nos referimos a la forma y no al fondo; es decir, lo que se considera arte, al margen del significado de los caracteres escritos, son los propios caracteres.
Centrándonos ya en el arte pictórico, los distintos períodos de la historia japonesa, iniciándose en el llamado periodo Arcaico, antes del año 552, pasando por otros como el Asuka, el Nara, el Heian, etc., tal como ya se ha indicado,  el arte japonés fue poco original. Durante siglos, los pintores de la isla no concibieron nada que no fuera una imitación de las obras chinas y coreanas. 



En Japón se venían realizando grabados de madera desde la antigüedad. No obstante, eran unas piezas burdas en comparación con el arte chino, hasta durante el período Edo o también llamado Tokugawa, (1600-1868), y hasta el  Meiji o el actual Taisho y Showa, la demanda de los llamados Ukiyo-e (Estampas del mundo que fluye. Láminas de pintura de género que en la actualidad de podrían equiparar a la xilografía japonesa, cuya realización se dividía entre pintores xilográficos y grabadores), vino a estimular este arte.
El arte tiene en la cultura japonesa un gran sentido introspectivo y de interrelación entre el hombre y la naturaleza, representada igualmente en los objetos que le envuelven, desde el más ornado y enfático hasta el más simple y cotidiano. Esta simplicidad provocó en pintura una tendencia hacia el dibujo lineal, sin perspectiva, con abundancia de espacios vacíos, que sin embargo se integran armoniosamente en el conjunto. 



El amor de los japoneses por la belleza de la naturaleza, forjó todo un mercado de volúmenes de pájaros y flores, y también de guías que mostraban lugares famosos. La misma técnica del Ukiyo-e se basaba en esas viejas convenciones, de las cuales no pudo escapar por completo el siglo XVIII. De hecho, a finales de ese siglo, la perfección del color y del dibujo que habían caracterizado la pintura popular. Pasó a ser un asunto del pasado.
Nombres como Kitagawa UTAMARO, Katsushika HOKUSAI, son los más relevantes del arte pictórico japonés, trascendiendo su maestría hasta los confines de la vieja Europa. Otros artistas, también de gran prestigio, aunque no tan conocidos, continuaron y desarrollaron la técnica Ukiyo-e. De algunos de ellos exponemos sus obras. 


lunes, 23 de septiembre de 2013

Uno de los elementos indispensables de consulta y difusión de la obra de un artista, es sin lugar a dudas un diccionario.

Desde la dirección de Gal-Art somos conscientes de lo que representa para el mundo del arte, el hecho de poder acceder a la información y obras de los artistas del siglo XXI, de forma documentada, por lo que se complace en poner a disposición los protagonistas del arte actual
 y de los profesionales del mismo:

GAL - ART Diccionario
Artistas - Artículos - Comentarios - Galerías -Exposiciones
2012 - 2013


El pasado sábado, 14 de septiembre tuvo lugar en la Galeria Esart de Barcelona, la presentación del Diccionario Gal-Art de Artistas 2012 – 2013. Un magnífico y completo volumen,  a todo color,  profusamente ilustrado, con la biografía de más de un centenar de artistas, entre pintores, acuarelistas, escultores e incluso quienes se dedican al lacado o Gauffrage del arte oriental. Una obra excelente, donde los detalles de maquetación  y acabado han sido cuidados al máximo.

Un libro que no sólo contiene la biografía y obra de los artistas, sino que además incluye una amplia y precisa selección de críticas de las distintas exposiciones en las que han participado, así como artículos de fondo extraídos de Gal-Art, lo que permite ampliar aún más, la faceta informativa al respecto.
                                                                                                     
                                                                         Con este diccionario, queda perfectamente reflejado que arte y literatura van de la mano. En el aspecto de conocimientos  y aplicación, es más que probable que el artista posea algún volumen de carácter técnico,  sobre el estilo y la forma de expresión artística elegidos.  Y si además es incondicional del arte, con toda certeza dispondrá de una más que completa historia al respecto, ya que le permite conocer y admirar a sus predecesores, del mismo modo que gracias al Diccionario Gal-Art 2012-2013, los artistas mencionados son fuente de conocimiento,  y predecesores de las futuras generaciones.


Aunque nos encontremos en la segunda década del siglo XXI, y el mundo digital imponga su ley a través de entornos virtuales, que favorecen la rapidez y la obtención de datos,  en un espacio reducido, un libro, y más sobre arte, es un documento palpable y tangible, que demuestra, que el hecho físico ha existido – en este caso el artista y su creación,  al igual que cuando se firma un contrato, una hipoteca o se adquiere un bien de precio importante, el documento en papel afirma y confirma la existencia del trato mercantil.



Es de desear que el Diccionario Gal-Art de Artistas 2012 – 2013 tenga continuidad, con la incorporación de nuevos nombres y biografías,  y que además forme parte de archivos y bibliotecas, como libro de consulta para todos aquellos interesados en el arte, que deseen conocer quiénes son los artistas del siglo XXI, y por lo tanto formaran parte de una historia artística mucho más cercana, que ha permitido llenar hogares, decorar paredes y nutrir nuestras almas.

              






lunes, 16 de septiembre de 2013

La tercera semana se septiembre, la comenzamos con un artículo aparecido también en la sección El Internauta Pictórico, 
correspondiente al número 323 - Febrero/Marzo 2011,  dedicado a uno de los artistas más geniales  que ha dado Italia: GIOVANNI BOLDINI. 

Pintor de género  y retratista, perteneciente a la escuela de París. Según un artículo publicado en la revista Time, en 1933. Boldini  era conocido como el "Maestro del Swish (Elegancia)". Sin embargo, en realidad estamos ante un pintor vanguardista. Su pintura alcanza el grado de elegancia y sofisticación, independiente de los parámetros generales, 
que subrayan como estándar, los críticos y expertos de aquel momento. 
La intensidad de sus colores y la nitidez que logra con ellos son los aspectos que lo diferencian.




Nacido en Ferrara, (Italia), el 31 de diciembre de 1842 – y fallecido en  París, el 11 de enero de 1931, fue  un pintor de estilo academicista, muy purista, que, dotado de una gran técnica, fue  capaz muy pronto de imitar a Rafael,  y a los grandes pintores de vistas venecianas como Canaletto o Bellotto.

Dado su genio precoz, siendo muy joven empezó las lecciones de dibujo en Ferrara. En aquellos inicios sintió una gran fascinación por los pintores del Quattrocento italiano.

En 1862 ingresa en la Academia de Bellas Artes de Florencia, a las órdenes de Enrico Pollastrini. Frecuenta en Florencia el Caffé Michelangelo, centro de reunión de los artistas de la ciudad, donde se discute sobre arte y las nuevas tendencias y sintiéndose atraído por esas reuniones de aristócratas y de la alta burguesía, lo desarrollará toda su vida. A esas clases sociales, a su gusto por lo académico y a su inclinación por el retrato, dedicará gran parte de su obra. En 1866 viaja a Nápoles y en 1867 viaja por Francia y Montecarlo, donde pinta «El General español», obra dotada de una profunda carga psicológica.

A pesar de haber pasado una temporada en Londres, en un estudio en el centro de la ciudad, y de ser un lugar muy frecuentado por la alta sociedad londinense, será París la capital donde podrá desarrollar su carrera. Allí se instala en 1871, en un estudio en la Place Pigalle, donde vive con Berthe, una modelo. Su estilo deslumbrante sedujo a las damas de más prestigio de la capital. Boldini se hizo amigo de Edgar Germain Hilaire Degas, pintó retratos de sus contemporáneos como John Singer Sargent, «Sargent con su bastón» y «Joaquín Ruano».

Trabaja para el más importante marchante de arte parisino, Goupil, para quien ya trabajan pintores de mucho éxito, como Mariano Fortuny o Ernest Meissonier. Pinta cuadros de género, de ambiente dieciochesco, muy en boga por aquel tiempo.

En 1874 expone con gran éxito en el Salón de París su cuadro «Las Lavanderas». Termina su relación con Berthe e inicia una nueva con La condesa Gabrielle de Rasty, quien se convertirá en su musa y en su referencia para el nuevo ideal femenino que quería llevar a sus cuadros. Es solicitado por la alta sociedad, por el «bel mondo» de su tiempo. Empieza a ser considerado como «el maestro de la elegancia» por lo exuberante y favorecedor de sus retratos, su brillante colorido y la sensualidad con la que inmortalizó a las grandes figuras de la sociedad parisina y londinense de la Belle Époque.

En 1886 retrata por primera vez a «Giuseppe Verdi» en lienzo, pero no satisfecho con el resultado lo vuelve a retratar tiempo después al pastel sobre papel en solo cinco horas. Es quizás su obra más célebre e imagen ya inseparable de la figura histórica del compositor italiano.

Tras conocer la obra del pintor sueco Anders Zorn, a partir de los años 90 acomete pinturas de gran formato. En 1892 se instala en Montorsoli (Italia), dedicándose a la realización de un «Autorretrato» encargado por el Museo degli Uffici. Vuelve a París para dar clases de pintura a la joven rica norteamericana Ruth Sterling.

En 1900 en Palermo pinta el retrato de «La baronesa Franca Florio Jacona de San Giuliano» de quien es huésped. El retrato no gusta al marido por el amplio escote y las piernas descubiertas. Modificado, tras la bancarrota de los Florio pasa a pertenecer en 1928 al barón de Rothschild por la enorme suma de un millón de liras. Robado por los nazis en París, el cuadro sufrió importantes daños en Alemania, tanto que fue necesario cortar la parte inferior.

En 1914 pinta uno de sus cuadros más conocidos «Retrato de la marquesa Luisa Casati», obra de una belleza intensa, casi estremecedora. Las pinceladas rápidas, de tipo impresionista, reflejan la energía rutilante de un personaje fuera de lo común.





La marquesa Casati, rica heredera italiana, reconocía su bisexualidad. Aquí parece sobresalir del torbellino de líneas de su vestido y del fondo, con una cara que contrasta fuertemente con el resto del cuadro por su finura de detalles y el realismo tanto del modelado como de los tonos rosados de la carne.  

Tras una vida llena de éxitos y plagada de relaciones sentimentales, Boldini se casa con la periodista Emilia Cardona, con la que sólo vivirá dos años. Boldini fallece en París el 1931.

Pintor de extraordinaria calidad y genialidad indiscutibles, que vivió en un tiempo, tal vez el adecuado, pero no en el lugar oportuno como muchos otros. El internauta pictórico